Aunque a menudo se confunden, Open Banking y Open Finance no son lo mismo. La diferencia es clave:
Open Banking permite a los usuarios compartir sus datos bancarios (cuentas, saldos, movimientos) con terceros autorizados a través de APIs seguras y siempre con su consentimiento. Nació en Europa para fomentar la competencia y la innovación en los servicios financieros.
Open Finance va un paso más allá. Amplía ese acceso a todo el ecosistema financiero: fintechs, aseguradoras, fondos de inversión, billeteras digitales y otros actores. Su propósito es simple y poderoso: que las personas puedan gestionar toda su vida financiera desde un solo lugar.
Ambos modelos se apoyan en un principio central: los datos financieros pertenecen a las personas, no a las instituciones.
Con el Decreto 353/2025, Argentina comenzó a dar sus primeros pasos hacia un modelo regulado de Open Finance. El BCRA lidera este proceso con foco en tres pilares:
• Consentimiento informado del usuario
• Interoperabilidad mediante APIs
• Inclusión financiera y eficiencia operativa
Aunque todavía incipiente, el ecosistema local ya se está moviendo: bancos, fintechs, aseguradoras y empresas de servicios exploran cómo integrarse a esta nueva infraestructura de datos abiertos.
Mucho más de lo que parece. En un contexto de inflación persistente, ingresos inestables y sobreendeudamiento silencioso, la gestión de la mora debe evolucionar de reactiva a predictiva. Y ahí es donde Open Finance puede marcar la diferencia:
• Visualizar saldos y movimientos en tiempo real permite detectar señales tempranas de estrés financiero.
• Acceder a datos de billeteras, fintechs o servicios ayuda a construir perfiles de riesgo más precisos.
• Integrar pagos o acuerdos de refinanciación desde canales digitales reduce la fricción y mejora la experiencia del cliente.
Tener datos no alcanza. Lo que importa es convertirlos en decisiones automatizadas, oportunas y empáticas, y allí entra en juego el motor de reglas de Exelix, que permite:
• Activar alertas ante cambios en el comportamiento financiero
• Reasignar tramos de cobranza según el riesgo actualizado
• Orquestar el envío de mensajes personalizados y seleccionar canales según hábitos reales (WhatsApp, email o IVR)
• Gestionar la cobranza de forma automatizada, pero con trazabilidad total.
Para quienes gestionan cobranzas —bancos, fintechs, utilities, salud, retail— Open Finance representa una oportunidad única para anticiparse, segmentar mejor y recuperar con inteligencia.
Porque el futuro de la cobranza no será solo más digital. Será más humana, más contextual… y mucho más efectiva.
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